Asier ETA biok en Mérida

Conocida en todo el mundo por su teatro romano y el festival de teatro que alberga cada año, la capital extremeña es también la sede del Festival de Cine Inédito de Mérida, que la semana pasada celebró su VIII edición. La particularidad de dicho certamen es que proyecta películas aún no estrenadas comercialmente, dando así a los emeritenses la oportunidad de acceder a títulos inéditos de todos los rincones del mundo. Este año, quisieron programar “Asier ETA biok (Asier Y yo)”, con la estupenda idea de organizar, al final de la proyección, una charla con el público. Esa ha sido, desde el principio, una de nuestras aspiraciones: poder compartir experiencias, generar debate.

Esta era la primera vez que teníamos esa oportunidad fuera del País Vasco (anteriormente lo hicimos dentro del Festival de San Sebastián, es decir, que de alguna manera “jugábamos en casa”). Pero ahora sería distinto, y para qué negarlo, me sentía un poco nervioso. ¿Cómo reaccionaría el público extremeño, entenderían nuestra propuesta? La sala se llenó de gente de todas las edades y colores. En mitad de la proyección, me colé sigilosamente en la sala y tomé asiento en la última fila para escuchar sus reacciones. No se oía ni un murmullo. Pero al acabar la palícula, la sala irrumpió en aplausos. Me dirigí al centro del escenario micrófono en mano para hacer el coloquio acompañado de David Garrido (programador del Festival), y mis temores se disiparon por completo.

El público no solo participó de una manera totalmente respetuosa, sino que compartió conmigo la idea de que este conflicto es más complejo de lo que nos han hecho creer. Que no es una historia en blanco y negro sobre buenos y malos, sino un complejo mosaico de vivencias, ideas y anhelos marcados por la violencia. Que la violencia tiene caras muy distintas, y asoma también desde lugares que no tienen por qué ser sólo los más evidentes. Que hay un largo camino por recorrer, y que la clave está en conocernos los unos a los otros, en ser capaces de dialogar sin prejuicios, con las ideas y los brazos abiertos. La charla duró hasta bien entrada la madrugada, fue emocionante e inolvidable. Habrá muchas más, seguro.

IMG_0791Algunos de los comentarios que escribió el público

Desde aquí, nuestro agradecimiento a los organizadores del FCIM, que además de darnos la oportunidad de compartir nuestra película, tuvieron la genial idea de repartir papeles para que el público, de forma anónima, pudiera escribir lo que quisiera. Todas, sin excepción, hablan del respeto… con respeto. Eskerrik asko, Mérida!

Aitor Merino



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